sábado, 22 de noviembre de 2008

El asombroso viaje de Pomponio Flato


Para mi vergüenza tengo que admitir que hace años que leo poco. Quizá algún libro de diseño, y más por auto-obligación que otra cosa. Dedico mi tiempo de ocio primeramente a videojuegos, y secundariamente a películas y series. En parte, también, no salen libros que me provoquen un sentimiento de urgencia por ser leídos.

Ahora que tengo más tiempo me recuperado viejos hábitos leyendo 'El asombroso viaje de Pomponio Flato', de Eduardo Mendoza. Es uno de estos libros que sé que necesito leer. Pomponio es un romano que se ve inmerso en una absurda investigación para librar de la pena capital a un carpintero llamado José, contratado por su hijo Jesús, en la Judea del siglo I. Naturalmente, todo en un tono tremendamente cómico.

Recomiendo vivamente su lectura a todos aquellos que sepan apreciar la fina ironía de Mendoza. Quizá no sea su mejor libro, pero es definitivamente agradable, divertido y te hace reflexionar sin que te salga demasiado humo por las orejas. No creo poder pedirle más a un libro en este momento de mi vida.

5 comentarios:

Porerror dijo...

Me impresiona el post, tío, te tengo por un lector voraz y un referente, aunque nuestros gustos no siempre coincidan.

En el caso de Eduardo Mendoza, sí que es uno de mis autores favoritos, aunque tengo que admitir que no leo nada suyo desde Sin noticias de Gurb. Este nuevo libro sí que me llama la atención, y no es el primer sitio ni la primera persona que me viene con una buena crítica. Será cuestión de darle una oportunidad!

Sin identidad dijo...

Pues a alguien que un dia quiso ser catalán le recomendaria vivamente "La ciudad de los prodigios" que dibuja una Barcelona anarquista de finales del siglo XIX mediante las locas y divertidas aventuras de un peculiar individuo. "El laberinto de las aceitunas", "El misterio de la cripta embrujada" y "La verdad sobre el caso Salvolta" me parecieron divertidos pero sin más.
Por cierto, espero que el siguiente post sea sobre cierta ciudad del Mediterráneo y los viejos amigos que encontró alli!!
Besicos Acho!

Anónimo dijo...

Estaba yo pensando en comprármelo cuando llegue a España, pero luego me he dicho...para qué, si puedo recuperar la vieja tradición de sustraerlo de tu cuarto sigilosamente...prometo no dejárselo a nadie!!
besicos

Alvaro Vazquez de la Torre dijo...

Hermana anónima, no te lo compres porque aquí lo tenemos repetido. Papá lo tiene que se lo regalaron unos amigos. Y sé que lo de no dárselo a nadie es mentira :D

Javier Cercas Rueda dijo...

Siempre que sé de él me viene un sentimiento agridulce. Para mi constituye el paradigma de lo que pudo haber sido y no fue, o, al menos, no está siendo. No sé si es un problema de falta de exigencia y rigor, de cansancio, de falta de inspiración, o de todo un poco, pero la realidad es que no levanta cabeza.

Tiene una novela extraordinaria, La ciudad de los prodigios y una muy buena, La verdad sobre el caso Savolta. Todo lo demás es mediocre. No pretendo ser tajante, pero estamos ante un caso de escritor de talento, del que cabe esperar mucho (pues lo ha demostrado), y que se conforma con parodias más o menos humorísticas y de preocupante falta de sustancia.

Empleando el modo de hablar taurino, sigo esperando que "recupere el sitio" y que sus frecuentes aportaciones al absurdo debate de la “muerte de la novela” no reflejen su perspectiva sobre su propia obra.