
Bueno, pues tras años de resistirme finalmente he comprado un Apple-cacharro. Se trata del iPad2 en la versión más básica (16 gigas de disco, sin 3G).
Nunca me atrajo demasiado el estilo Apple. Más que el diseño valoro la funcionalidad, y el entorno PC siempre ha sido más polivalente. Mi razón para pasar por el aro ha sido que tanto el iPhone como el iPad se han convertido en estos últimos años en plataformas de videojuegos, alcanzando facturaciones impensables. Y bueno, trabajando en una empresa que hace juegos para dichas plataformas me sentía un poco extraño no teniendo uno de estos dispositivos, y hablando todo el día de cómo es la funcionalidad en uno de ellos sin tener una experiencia personal de primera mano (aunque bien es cierto que en el trabajo me paso el día toquiteándolos).
Ahora tengo que ver cómo integrarlo en mi vida. Por el momento me está sirviendo como reproductor de música, navegador de internet y por supuesto juegos. Larga vida al Game Dev Story!